Mr trabajo
Para el cubano de a pie es un hecho común ver en los medios lo bien que marcha el país, sin embargo es también una verdad de perogrullo que hay una diferencia de abismo entre lo que le muestran y lo que dispone en su mesa a la hora de comer. Y es que hay algo que los entendidos llaman macroeconomía que no es más que los indicadores de la economía de un país a nivel global, esto es, a nivel general, y por favor, si estoy equivocado no dude alguien en corregirme. Lo que sucede con esto es que ese cubano que vive el día a día, no ve mérito alguno en que se rompa el récord en la producción de carne bovina si pasa semanas, o meses, sin comer un buen bistec de res. Es increíble cómo la mayoría de los periodistas y reporteros se regodean en tales noticias,y anuncian con bombo y platillo la exitosa campaña de la cosecha de papa, la rimbombante cifra en la producción de prendas de vestir de tal o más cual fábrica, o el heroico empeño de los trabajadores de tal o más cual industria que este año aportará al país millones de dólares... Entonces ese cubano común que oye o ve semejantes maravillas, se pregunta cómo es posible que no recuerde cuándo fue la última vez que comió pescado, puré de papas... O se debate en el eterno dilema : si como no visto, si visto no como. O la socorrida frase, ya lugar común entre nosotros de tantas veces repetida : "qué bonito que se ve todo en el noticiero ". Ese cubano de a pie, que lidia con todo tipo de problemas y carencias, que llega a su casa agobiado por el transporte y los precios imposibles, ese cubano de a pie que eres tú, que soy yo, que somos tantos, merecemos una prensa que sea realista, objetiva, que no se ría de nosotros reflejando cifras de triunfos y maravillas que, por más que busquemos, nunca vamos a encontrar.
Comentarios
Publicar un comentario